jueves, 10 de septiembre de 2009

Ética y Moral

Ética y Moral proceden uno del griego y el otro del latín, pero su raíz semántica significa lo mismo: costumbre. Ética viene de la palabra griega “ethos” y moral del término latino “mos-moris”. Por ello ética y moral, etimológicamente, se definen como la ciencia de las costumbres, pero con el tiempo su significado ha evolucionado a vocablos distintos del actuar humano.

La ética es usada por el ser humano como un manual, el cual siempre se re-edita para incluir reglas para situaciones nuevas y distintas. La ética se usa para evaluar la conducta humana desde el punto de vista racional, es donde están nuestros límites y nuestra permanente idea de lo que está bien y lo que está mal.

Pero la ética no es igual para todos, cambia para cada persona. La gente construye su ética dependiendo de su contexto social, religión, género, etc. Construye su ética para adaptarla a su estilo. La necesidad de la persona por construir su ética a su manera crea la moral.

La moral deduce los principios éticos de la razón y tiende a que el hombre, mediante una conducta adecuada, se mejore a sí mismo y consiga la felicidad natural. También, contradiciéndose, deriva sus principios de su religión y su fin persigue no sólo la perfección y felicidad humana en este mundo, sino la salvación o la condenación eterna. “La Moral es la que
En la filosofía se dice que las personas pueden actuar de manera “buena” por dos razones. La primera, son buenos porque buscan un fin, religioso o social, y se adaptan a u n modelo moral concreto. La segunda es porque encuentran ser buenos deseable en sí mismos, buscan ser buenos porque les da placer y en consecuente felicidad.



Alguien alguna vez dijo que “la diferencia entre el bien y el mal es un punto de vista”. Eso se relaciona con la ética dándole sentido a una teoría estúpida en la cual se diría que todos somos buenos, porque todo lo que hacemos lo hacemos por gusto, o más bien todos buscamos un fin al actuar como actuamos. Creo que la sociedad es la que marca en ti el punto de vista predeterminado, te crea la necesidad del estereotipo y de generalizar en lugar de enjuiciar de una manera justa en la que juzgas lo ocurrido, no lo que “pudiera ocurrir”. Personalmente le veo los dos lados a esto, lo que me confunde más. Si mi intención es ser una buena persona; ¿Por qué no toda la gente a mi alrededor ve las cosas como yo? ¿Por qué la marihuana es ilegal mientras el alcohol y el tabaco no? ¿Vale más la pena buscar un cambio o disfrutar la vida tal y como la tenemos? ¿Se puede cambiar a la gente? ¿Es más importante respetar a la familia, o perseguir un modelo de vida único e ideal?

Comprendo que el contexto es el que crea el punto de vista, pero es tan sencillo tener un punto de vista neutral (real), que me enfurece que la sociedad y la religión inserten motivaciones e ideas falsas en la gente con la promesa de la felicidad o “el cielo”.

Regresando al tema, Boff dice “hay personas que insisten en vivir en sus casas antiguas, sin cuidarlas ni adaptarlas a las nuevas necesidades”. Esta es la parte que pone en duda mis valores, es la parte que me hace dejar de creer en un dios que me fue “recomendado” la mayor parte de mi corta vida. Cuando una religión como la nuestra, que ha hecho y deshecho durante la historia de la humanidad, no busca adaptarse a un mundo creado por las personas que dirigen la religión misma, no me queda más que pensar que no hay forma en la cual alguien más que mortal pudiera haber creado algo tan inestable, inadaptable e insoportable como me resulta la religión católica.

La ética es la constitución en la que se basa el ser humano, pero es importante seguir adaptando la moral más allá de las limitaciones que nos da nuestro contexto. Debemos buscar una moral real, no predeterminada por pensamientos antiguos, pues solo así podremos ver la vida en la manera en la que se debería de ver y no como un juego en el que creemos que “dios” no va a permitir la destrucción con este calentamiento global que nos hemos traído encima con esta “modernidad liquida”.

JuanRamónGonzález

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